En esta ruta, desde la Huerta Alta, es muy apreciable la pérdida de señales históricas. De la casa de Mosti, diseñada por el Marqués de Ureña y que contuvo una interesante colección numismática y de epigrafía romana apenas si se salvaron algunas estelas funerarias. La ruta se hallaba bien arbolada pero desapareció al completo por necesidades del tráfico rodado. Fácil de reponer es el pilar del callejón de la Cruz de Pescadores a partir del cual comenzaba el más grande campamento francés de la Chiclana ocupada. De la época se conserva el Humilladero de Nuestro Padre Jesús del Camino cuya singular edificación sufrió la vandálica amputación de su entorno cubierto de lozas de Tarifa. La reposición del ensolado y la ampliación del espacio de aceras que le rodea, se puede realizar a costa del aparcamiento y de una finca cercana existente aún sin construir. Si se llegase a un acuerdo de separación de la pared posterior de la taberna que se le adosó, todos ganaríamos con el remozado y la revalorización paisajística de la zona.