Pretendemos estar abiertos a la posible integración de actuaciones en torno a las fiestas más importantes del ciclo anual que podrían adquirir un matiz peculiar si se asocian a las efemérides. Sugeriríamos el acicalado de los puestos de La Plaza para “Tosantos” siguiendo la estética de la época, la dedicación de las ferias de 2010 a San Fernando y la de 2012 a Cádiz, la recuperación de los villancicos de la época para las Navidades, la promoción de disfraces de época para los carnavales sin olvidarnos de la caracterización de “La Pepa” y “Pepe Botella” que pueden reaparecer en los “Juan y Juana”. Durante el periodo estival habría que tener presente el 5 de julio, día natal de García Gutiérrez, así como el 25 de agosto, día de la liberación de Chiclana y fin de la ocupación francesa, que bien podrían tener un formato especial con deseos de continuidad.
Son escasos los trabajos históricos sobre el vino de Chiclana, por lo que una aproximación a su historia que lo ponga en relación con el comercio gaditano de caldos a Indias se hace casi imprescindible, habida cuenta de que nuestra localidad conserva aún su perfil de ciudad vinatera.
Se conoce de la existencia de un proyecto de “Museo del Vino” en Chiclana en nuestra localidad. Sería de suma importancia que pudiese entrar en funcionamiento antes de las celebraciones de 2011.
No podemos pasar por alto el hecho de que a José I se le diera el nombre de “Pepe Botella”, dicen -erróneamente- que por su supuesta afición a los caldos. Ningún etiquetado de vinos locales se ha percatado de la posibilidad de utilizar tan llamativa e histórica denominación. No descartaríamos convocar un concurso al efecto, entre las bodegas de la localidad, para la comercialización de un producto que usase el nombre del único monarca que, en mal momento, pasó por nuestra localidad. Esa y otras denominaciones de personajes de la época podrían apuntalar la conexión con la historia de nuestros caldos lo que podría redundar en su promoción.
Señalamos la posibilidad de contar con el soporte fílmico para la adquisición de conocimientos sobre la época, incluso se podría pensar en la realización de un ciclo dedicado a la Guerra de la Independencia.
La producción de un corto promocional sobre las rutas del bicentenario podría servir de difusión e incluso de material didáctico sobre el evento.
Igualmente podría ser de interés la dotación de un archivo fílmico, propio del Ayuntamiento, donde se registren los distintos actos y espectáculos programados en torno al Bicentenario de Chiclana.
Hasta el 2011 propondríamos la puesta en escena en Chiclana de obras dramáticas relacionadas con los románticos (como Las gaviotas de Antonio Estrada). También sería deseable representar los grandes éxitos de público de García Gutiérrez, al menos uno por año, en torno a las fechas más significativas como pudiesen ser el día del nacimiento del autor o la del estreno y triunfo de El Trovador.
Se pediría para ello la implicación de la Escuela Municipal de Teatro, grupos locales de teatro y asociaciones de aficionados.
La pregunta sobre el espacio concreto donde se estrenarían las óperas de Verdi-García Gutiérrez habrá de ser contestada con antelación suficiente como para que puedan definirse las actuaciones. Es de todos conocido que la provincia de Cádiz no cuenta con ningún coliseo operístico de nueva creación y tecnología punta. Las características de Chiclana como centro turístico más importante de la provincia, unido al nacimiento en nuestra localidad del autor de El Trovador, haría recomendable la posibilidad de indagar sobre la conveniencia de sacar adelante un proyecto tal envergadura si se contase con el apoyo de la Junta de Andalucía.
Sería conveniente traer a nuestra localidad un producto tan gaditano y de la época como los títeres de la Tía Norica, decano en su modalidad en el ámbito hispano.
Es la gastronomía uno de los grandes pilares de la hostelería. La calidad de nuestras materias primas culinarias es de sobra conocida, reinando entre las especialidades la fritura de pescado como producto más afamado de la costa Gaditana que, a veces, oculta el resto de nuestra riqueza gastronómica.
Si Cádiz en el 2012 va a ser un polo de atracción, resulta evidente que el núcleo turístico más cercano a la capital ha de tomar nota de ello y prepararse para los eventos asumiendo criterios de calidad tanto en la apuesta por la innovación como por la tradición.
La triple y ancestral apuesta por el atún, el aceite y el vino dio origen al comercio de la antigüedad basado en el transporte por medio de vasijas cerámicas de las que nuestro término es buen testigo. Las tres ánforas y los productos que encerraban pueden ser un magnífico reclamo. No se nos pasa por alto el papel jugado por las conservas de atún en aceite celebradas por los franceses que ocuparon Chiclana, entre otros platos.
Una apuesta por la cocina chiclanera podría hacer conveniente el que se realizasen concursos de platos típicos locales entre las firmas hosteleras, ello permitiría una difusión de nuestra equilibrada gastronomía y la asignación de distintivo a los restaurantes que ofrezcan un menú tradicional chiclanero. La innovación tampoco debe faltar a la cita. Tienen la palabra las asociaciones del sector que deben interesarse por ofrecer una imagen de equilibrio entre calidad y precio. El Bicentenario sería un magnífico pretexto.
Es un buen momento para hacer llegar a la población estudiantil de Chiclana la información adecuada que permita la comprensión de los sucesos que inician nuestra Edad Contemporánea, apuntar los cambios relacionados con el paso de la Ilustración al Romanticismo, la pugna entre las naciones europeas y la realidad de la guerra, inscribiéndolo todo en el marco de la necesidad de valores como la concordia, convivencia, no agresión… en definitiva de una apuesta por la “Cultura de la Paz”. Se trataría de introducir a los protagonistas locales en el currículo de la enseñanza, en el contexto de los procesos históricos y las producciones artísticas, científicas y tecnológicas de la época. El soporte de cuaderno didáctico o manual monográfico resultaría adecuado para tal fin, adaptado convenientemente a los distintos estamentos y niveles de enseñanza. La formación de un equipo de monitores que impartieran talleres sobre la época y los acontecimientos que nos ocupan se completaría con recorridos por las rutas. El 5 de marzo de 2011 quedaría inscrito en la comunidad escolar local como una fecha de celebración en torno a la paz y el rechazo de lo bélico como forma más destructiva de afrontar los conflictos. Los alumnos podrían participar de forma directa en los actos convocados para las efemérides con símbolos relacionados con el mensaje de paz.
Consideramos a su vez de interés el que los centros de enseñanza especiales (Escuela de Idiomas, Conservatorio de Música…) pudieran realizar aportaciones relacionadas con su ámbito de actuación: música de la época, traducción de canciones del momento…
Los estudios sobre arqueología de Chiclana, que constatan hallazgos datados desde finales del Paleolítico Medio, han ido a la saga, en la mayoría de los casos, de derribos de edificaciones y desmontes para urbanizaciones. Los estudios sistemáticos y de conjunto están aún por llegar. No obstante, se conoce la existencia de profesionales del ramo que desde los años 80 se preocuparon por confeccionar el Mapa Arqueológico del término municipal no siendo tenidos en cuenta por las administraciones que facilitaron el último y desenfrenado crecimiento urbanístico. Han sido numerosísimos los solares -incluso de la zona del Castillo- que no se han excavado. La ocultación de hallazgos para evitar la paralización de las obras en construcción, unido al expolio continuado de los yacimientos por intrusos dotados de equipos técnicos ha mermado de forma considerable e irreparable el conocimiento sobre nuestro pasado. A principios del siglo XX, Romero de Torres, escribió sobre la importancia del yacimiento romano de nuestro Castillo. Curiosamente el hecho fue silenciado y se defendió a capa y espada el origen medieval de nuestra localidad datado en 1303.
Para nada servía que existiese un yacimiento con horno cerámico romano en plena calle La Fuente. Hasta los franceses invasores repararon y hablaban del abandono de la “Chiclana la vieja” ubicada en La Banda, donde constataron la existencia de ruinas romanas. Habida cuenta de que el expolio puede seguir destruyendo nuestros yacimientos. No obstante, destacaremos que ha sido el expolio arqueológico de las aguas de Sancti-Petri el más persistente, sin duda, por la calidad de los objetos sumergidos.
Para ello, será necesario la adquisición del “Mapa o Carta Arqueológica” que permita la realización de un “Plan municipal de Protección del Patrimonio Arqueológico” y la futura revalorización de los yacimientos. Aconsejamos así mismo la creación de un “Premio Anual a la Conservación del Patrimonio Histórico de Chiclana” que incluya intervenciones de recreación de elementos arquitectónicos desaparecidos. La reconstrucción de la fachada de un edificio como el antiguo hotel de La Barrosa en la Plaza Mayor, o la reproducción de las fachadas recién destruidas de dicha plaza o similares (como la Casa del Obispo), habrían supuesto un menor impacto al respetar más armonía con el entorno que el edificio levantado. No obstante jamás se debe permitir que se intervenga en el casco histórico con criterios de “ensanche” propios de finales del siglo XIX y principios del XX. Hoy día se protege la trama urbana histórica, previa a la irrupción del automóvil, precisamente por su singularidad y dimensiones acordes con el ser humano. La forma en que se han pretendido resolver los problemas de tráfico rodado y aparcamiento para nada es ajena a la imagen desangelada que ofrecemos. Es inadmisible, por ejemplo, una boca de aparcamiento subterráneo a los pies de la Iglesia Mayor.
Sería deseable que Chiclana recuperase el patrimonio propio desaparecido; pongamos el ejemplo de la fuente y grupo escultórico de la casa-palacio de los Tenorios -calle García Gutiérrez- que actualmente adornan los jardines de la monumental Lonja de Sevilla junto a la Catedral y los Reales Alcázares. Su reproducción hoy sería posible y no más cara que cualquiera de las nuevas estatuas urbanas que se han instalado.
Resulta del todo necesaria la coordinación de Chiclana con la Comisión Estatal del Bicentenario de 1812 y especialmente con los Ayuntamientos de San Fernando y Cádiz, habida cuenta de la multitud de actos y personajes renombrados de todos los ámbitos que se darán cita en la capital.
1- El retablo y las imágenes de la Iglesia del Hospital del Niño Jesus.
Desde enero de 2006, existe un proyecto presentado por don Mariano Nieto Pérez para la conservación y restauración de retablos e imágenes de la Comunidad de las Hijas de la Caridad, desde enero de 2006, que tiene ya el visto bueno de la anterior Comisión del Bicentenario por lo que es de común consenso continuar dándole apoyo.
2- Promoción del Bicentenario de Antonio García Gutierrez (2013)
Desde hace años, la Asociación cultural Taetro viene reivindicando la figura del ilustre chiclanero conforme se acerca la fecha del Bicentenario de su nacimiento. Tiene constituida una Comisión que empieza a aglutinar a cuantos desde organizaciones e instituciones deseen cooperar y se espera que el Ayuntamiento se ponga a la cabeza en la preparación de tan importante evento. Para ello se organizan actos todos los 5 de Julio de cada año.
Los objetivos son:
La creación del Museo-Casa Natal de Antonio García Gutierrez en c/ Corredera 23 con Biblioteca del autor y Centro de Estudios de Teatro Contemporáneo.
La publicación de las obras completas de Antonio García Gutierrez.
La Exposición de los manuscritos originales y primeras ediciones de sus obras, en colaboración con la Biblioteca Nacional de España, de la que el mismo poeta y dramaturgo fue director.
El Congreso Internacional Antonio García Gutierrez y el romanticismo.
El hermanamiento con Roncole-Verdi (Busseto. Parma)
El establecimiento de posibles contactos con instituciones culturales de ciudades en las que Antonio García Gutiérrez dejó huella: Madrid, La Habana y Mérida (México-Yucatán).
La realización de un acto institucional en la Torre del Trovador del Palacio de la Aljafería de Zaragoza.
La búsqueda del reconocimiento del Ministerio de Asuntos Exteriores de sus embajadas en Londres, Bayona y Génova.
La programación de las principales zarzuelas, obras teatrales del autor y de las dos óperas de Verdi.
Dejamos esta ruta con la incógnita de si realmente va a poder ser señalada como tal en estos eventos. La realización de un Plan que consiga hacer de nuevo del río el eje de la ciudad a la vez que se proyecta un parque longitudinal es una idea bienvenida y diríamos que largamente esperada. Sin la integración del río en la ciudad, Chiclana permanecerá extraña y desangelada. ¡Cómo no recordar el Paseo de Colon y la calle Betis sevillana! No pretendemos llegar a tanto, ni se puede, pero, ahora que se ocupa la zona inundable con instalaciones deportivas y aparece un nuevo puente desde la carretera de Medina hasta El Pilar, es ya más que oportuno empezar a valorar lo que hay en su cauce. Hablamos del acotamiento del yacimiento de El Fontanar, del arreglo de la Fuente del Ejido, de la visualización del Cerro del Castillo (sin el cual la historia del urbanismo de Chiclana no se hace comprensible), de los puentes que desearíamos uniformados por algún toque de color que los integre junto con la balaustrada de la Alameda tal como antes estuvo. Recordaremos que en el centro histórico de Chiclana predominaron los olmos, álamos, melias, falsos pimienteros, acacias y plátanos. Aún permanecen en pie algunos en la Plaza Mayor y en la calle Hormaza. Como dijo Frasquita Larrea de los arreglos del General Solano en su momento: “El río, los caminos, los paseos, todo toma una forma nueva”. Eso mismo quisiéramos poder decir tras la celebración de estos bicentenarios: que Chiclana vuelva a adquirir la suficiente armonía como para volver a reconocerse a sí misma. Sin intervenir de forma integradora en la ribera del Iro esto es imposible.