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Batalla de ChiclanaLibro Blanco de los Bicentenarios de la Batalla de Chiclana y del nacimiento de Antonio García Gutiérrez por Juan J. Rodríguez Ballesteros (Ayuntamiento de Chiclana) Agosto 2008. Si quieres descargarte este documento, puedes hacerlo en la página oficial del Ayuntamiento.

Hablaremos de:

Personajes relacionados con el Bicentenario de Chiclana

A continuación presentamos la nómina de personalidades históricamente relevantes, nacidas o vecinas de Chiclana del siglo XIX, que ejercerán el protagonismo de las conmemoraciones a través de las actuaciones que apuntamos:

Antonio García Gutiérrez: El más ilustre y eximio de todos los chiclaneros. Conmemoración del Bicentenario de su nacimiento en el 2013.

Francisco Montes “Paquiro”: III Congreso Internacional y publicación de obras de la época en torno a este epígono de la tauromaquia. Réplica del busto.

Antonio Alcalá Galiano: Fragmentos Chiclaneros.

Frasquita Larrea: Escritos chiclaneros. Monumento junto a Cecilia. “Las Gaviotas” de Antonio Estrada. “La mujer en los albores de la Edad Contemporánea” es un gran motivo para la comprensión de la evolución de su papel en los tiempos que corren.

Juan Nicolás Böhl de Faber: Chiclana y los inicios del romanticismo. Monumento. Casa de las Palomas.

Cecilia Böhl de Faber: Escritos chiclaneros. Monumento. Taller de cuentos tradicionales andaluces.

Juan Álvarez Mendizábal: Un banquero judío en Chiclana. Serias investigaciones confirman que casi todos sus hermanos nacieron en nuestra localidad, pero no él que fue bautizado en la Iglesia del Rosario de Cádiz por el párroco de la Iglesia de San Sebastián de Chiclana. Puede confirmarse en el Libro de Bautismos de la referida iglesia gaditana. Su primo, de igual nombre y apellidos, sí que nació en nuestro pueblo. El político se trasladó a Chiclana a poco de nacer.

Magistral Cabrera: Publicación de manuscritos científicos. Monumento y plaza. Plan de ajardinamiento autóctono-Parque Botánico “Magistral Cabrera”. Exposición “Aves, peces y algas en la obra del Magistral Cabrera”. La casa natal de Cabrera. Escuela- Taller de viverismo autóctono.

Chiclana tiene la posibilidad de reivindicar a su vez la Real Sociedad Económica Gaditana de Amigos del País, fundada por el Magistral, que fue la primera institución romántica del ámbito hispánico. La primera en donde la mentalidad y la literatura románticas se difundieron a través de numerosos estudios y disertaciones, algunos de gran importancia para la ciencia. Recuérdese que el Cádiz cosmopolita brilló para las artes y las ciencias hasta casi finales del siglo XIX.

José María López: Chiclana en la medicina del romanticismo. Nominar calle al Decano de la Facultad de Medicina de Madrid, vecino de Chiclana, que legó su biblioteca a nuestro pueblo, protegió Fuente Amarga y colaboró con el Magistral Cabrera. Fue médico del virrey Apodaca.

Juan Van Halen: Un militar de leyenda de retiro en Chiclana. Natural de San Fernando. Luchó con Napoleón, contra él, con el Zar de Rusia y liberó Bélgica. Aconsejamos revisar el caso de Mendizábal y conferirle, junto a los demás ilustres gaditanos -incluyendo al prerromántico José Cadalso que venía a la casa de su tío en Chiclana cuando se quedaba a dos velas- el título de hijos adoptivos de la ciudad.

Asociaciones

Asociaciones de Vecinos AAVV

La implicación del entramado asociativo vecinal debería asegurarse en la medida en que algunos de los BIH se hallen en su radio de acción. La compresión del valor de la riqueza que disponen y la participación activa en el diseño paisajístico de dicho BIH son condiciones ideales como punto de partida para que el mundo vecinal participe en los actos de los Bicentenarios. Algunas de las asociaciones están además nominadas con personalidades de la época. Se presenta un buen momento para la celebración de actos de divulgación cultural. Por la cercanía con el ciudadano son un buen cauce de propuestas e iniciativas que pueden aunarse en torno a los Bicentenarios.

Asociaciones de Padres y Madres (AMPAs):

Resultaría del todo necesario informar a los padres y madres del sentido de histórico y cultural de las actividades que realizan sus hijos en torno a los Bicentenarios y su cooperación enriquecería el sentido de las mismas. A través del medio escolar los padres podrían convertirse en actores indirectos y de paso, aumentar sus conocimientos sobre el entorno en que viven.

Las otras Asociaciones

No es paradójico que, conmemorando una batalla, la aportación de asociaciones dedicadas a difundir el mensaje de la Paz y los derechos Humanos en Chiclana sea del todo obligada. Quede claro, por anticipado, que su participación podría aportar enfoques muy valiosos al conjunto. Desde siempre la cultura religiosa más humanitaria lo ha demandado y ahora también desde postulados antibelicistas nuevas asociaciones civiles. Todos estamos invitados a la reflexión y la acción sobre hechos tan trascendentales para la humanidad como lo son la guerra, la paz y el nacimiento de una nueva era: la llamada edad contemporánea.

No vamos a poder nominar todas las actividades que pueden realizarse desde los colectivos organizados, especialmente los culturales. En alguna medida se ha intentado, pero desearíamos vernos sorprendidos por la iniciativa de éstos. Quede claro, por anticipado, que su participación será bienvenida. Con esta nueva época todo cambió: ya nunca más siervos, sino ciudadanos, y, por tanto, el destino de las personas pasó a estar en sus propias manos. El triunfo social ya no dependería de la “pureza de sangre” sino del esfuerzo y sobre todo del dinero. El capital industrializó actividades primarias, como la agricultura. La técnica adaptada al transporte hizo que la Tierra fuera abarcable. Comenzó un progreso acelerado en el que, no sin parones, hoy vivimos. Entender qué fue eso del Romanticismo aporta conocimiento a la humanidad del presente.

Asociaciones Empresariales

Las fechas señaladas (2011-2013) se presentan como una oportunidad para el fomento de nuestra economía sobre todo en época de crisis. Las infraestructuras viarias y culturales, con la ejecución de los proyectos, se verán a ver incrementadas de forma manifiesta en nuestra Mancomunidad. San Fernando-2010 y Cádiz- 2102, de una parte; y Jerez-2013, por otra con el “Año del Flamenco”, tienen asegurada la financiación para sus grandes proyectos.

Como parte interesada, y no como receptores pasivos de dichos eventos, nuestra hostelería debería tomar nota de las fechas que se avecinan y demostrar con nuestra capacidad de previsión y dinamismo que somos uno de los focos turístico más importante de la comarca.

Chiclana debería aspirar a que las administraciones superiores se implicaran en la recuperación de su Centro, es una deuda histórica que esperemos se colme antes de los 50 años de la fatídica riada (2015). Desde luego no podemos quedarnos de brazos cruzados viendo lo que se mueve a nuestro alrededor y no centrándonos en actuaciones integradoras propias.

La comprensión del elemento central que sirve de guía de las propuestas de este Libro Blanco es vital para encauzar nuestras actividades en torno a un objetivo: la recuperación de los ejes histórico-culturales de nuestra localidad, de forma que podamos mostrarnos como lo que somos, la cuna del romanticismo del mundo hispánico, cierto que compartido con Cádiz, pero no es menos cierto que fue aquí, en Chiclana, donde los primeros románticos se sentían envueltos por un entorno realmente romántico. Aquí llegaban, desde ese Manhattan andaluz que era entonces Cádiz, a pisar tierra firme, a oler a huerta y a campo. Por aquí pasó hasta Lord Byron.

Chiclana tiene señas de identidad definidas en torno a múltiples elementos de nuestra actividad, como lo son el vino, los toreros o el flamenco. Otras giran en torno a elementos naturales: el litoral con su playa, nos ha permitido, junto a las aguas medicinales, ser un destino turístico desde la Edad Moderna, corroborado por la presencia de segundas viviendas del clero y la burguesía gaditana en nuestra localidad. Pero nada se entendería sin saberse que, además, a las faldas de su Castillo, casi a orillas del Iro, ricos manantiales originaban un microclima fresco, húmedo y verde que hacía las delicias de los primeros románticos españoles que no eran sino Juan Nicolás Böhl de Faber, cónsul alemán en Cádiz y su mujer que también mantenía correspondencia con los primeros románticos europeos que eran los alemanes. Justo una de las colonias extranjeras más importante del turismo local de la actualidad.

Chiclana tiene muchos elementos de identidad pero lo que hizo que se fijaran en nosotros, convirtiéndonos en cuna del romanticismo, fue precisamente su clima y su verdor, que no provenía sólo de sus fuentes sino también de los múltiples pozos y norias que abrazaban como en cinturón a toda la antigua villa romántica. Con tal lógica, nuestro protector Solano buscó sombrear, como corresponde a una ciudad balnearia, el acceso a la Antigua Villa desde Cádiz y los caminos a las ermitas de Santa Ana y la Soledad, a los que se pobló de árboles.

La idea de recuperar en lo posible el escenario romántico que Chiclana fue, nos dota de una identidad cultural que se refuerza además con la existencia de García Gutiérrez. “Chiclana, como siempre: Romántica”, no es sólo un lema, es una realidad histórica que tenemos el derecho y el deber de reivindicar y actualizar. Con ello a nuestro perfil turístico-playero se le une un apuesta cultural que se completa con los múltiples hallazgos de una ciudad que aún no se ha enterado de que es trimilenaria. Aún está por ver si enterramos o exhibimos las pruebas de su fundación en el Cerro del Castillo. Es la imagen de sí misma la que está en juego; una imagen de nuestra ciudad, claramente definida y vendida como marca es lo que puede hacernos destacar entre las celebraciones de las ciudades cercanas. De lo contrario nos puede suceder como en la película de Berlanga “Bienvenido Mister Marshall”. Si no nos ponemos todos a una, lo más probable que suceda es que el progreso que apunta a Cádiz, San Fernando y Jerez pase delante de nuestras narices y ni pare.

Los proyectos que podemos realizar con motivo de los Bicentenarios destacando lo que de singular queda en nuestra villa, que coincidente prácticamente con los edificios y sitios que guardan relación con la Guerra de la Independencia en nuestra localidad, es una forma de concretar para Chiclana su apuesta como ciudad, además de turística, histórico-cultural: trimilenaria y romántica.

UCA

La implicación de la comunidad universitaria se hace imprescindible a la hora de dotar de calidad los contenidos culturales que sobre el evento desarrollemos. Nos proponemos servirnos del vínculo recientemente establecido por el Ateneo de Chiclana con la UCA para facilitar las conferencias sobre los Bicentenarios. Una beca de investigación sobre García Gutiérrez, de cara a disponer de sus manuscritos digitalizados que permitan el diseño de sus obras completas, sería un buen preludio para el Congreso sobre él y su tiempo. La continuidad de los Congresos sobre Paquiro, la publicación de las obras de autores locales de la época, la puesta en marcha de un “Plan Municipal de Protección del Patrimonio Arqueológico” o las publicaciones sobre la Batalla de Chiclana o sobre la ocupación de la villa, son actividades que precisarán de la colaboración de la UCA, sin contar con las que se crean en un futuro necesarias.

La Iglesia

La Guerra de la Independencia supuso para la Iglesia un ataque feroz, de rapiña y profanación, especialmente por lo que respecta a las órdenes regulares. A la vez se produce la pérdida de poder y desaparición de su brazo de justicia secular: la Inquisición. El recuerdo de tales momentos aciagos plantea de forma más que evidente el siempre necesario mensaje de paz como forma de respuesta.

Tras la llegada del invasor se producen hechos notables. Como ya dijimos se exclaustran los frailes agustinos, Santa Ana se convierte en fuerte defensivo y la Iglesia Mayor, aún sin terminar, se usa como caballeriza. Asimismo queda constancia del paso de José I por la villa en el frontón de uno de los altares laterales de la Iglesia, donde se conserva la inscripción de su nombre. Finalmente, cabría recordar que el 24 de junio de 1814 fue inaugurada por el Magistral Cabrera la Iglesia Mayor, por lo que también se avecina también el momento de su bicentenario.

Dos intervenciones nos vienen propuestas de la anterior legislatura: la restauración de las imágenes y retablo de la Iglesia del Hospital del Niño Jesús y la construcción de las torrescampanario de la Iglesia de San Juan Bautista.

Si bien el primer proyecto no presenta problema alguno por ser una actuación de corte protector enmarcable dentro de los límites del cuidado debido al patrimonio; la segunda, se presenta harto más polémica y con objetivos que sobrepasan las actuaciones de pura restauración y conservación por lo que, entre otras cosas, se requiere modificaciones del estatus urbanístico del inmueble para poder llevar a término la obra que se sabe contempla la
construcción de dos torres similares a las del proyecto original.

Es necesario recordar lo ya apuntado: son doscientos años con una misma fisionomía, muestra indirecta del poderío y declive de la burguesía comercial gaditana, o sea una página de la historia escrita en piedra. El monumento hasta ahora ha tenido un aspecto singular y único, lo que no ha mermado su valor artístico y, si bien hay quien piensa que añadidas las torres perdería mucho de su clasicismo, no es menos cierto que fue diseñada con ellas tal como aparecen en la Iglesia de San José de Cádiz. Iglesias con sus dos torres hay docenas, sin ellas sólo la de Chiclana. La ampliación de la Plaza Mayor ha supuesto la construcción de un edificio de fachada bastante más grande que la propia del templo, por tanto de gran impacto a pesar de su uniforme color y estilo constructivo, lo que lleva a algunos a afirmar que, quizás, la iglesia con sus torres destacase algo más al ganar altura. En otras latitudes, hoy se completan algunos monumentos de gran impacto mediático, como el Partenón de Atenas o la Sagrada Familia de Barcelona, si bien dichas intervenciones no son del todo ajenas al poder de convocatoria turística de dichos edificios. No es el caso de la iglesia Mayor, cuyas motivaciones hay que buscarlas por otros derroteros. A la vista de la necesidad de dotarse de criterios que permitan una toma de decisión acertada, consideramos imprescindible la petición de consejo a instituciones, ajenas a las partes interesadas, que dictaminen sobre la idoneidad del proyecto que se ha propuesto.

Flamenco

Con la llegada de la Edad Contemporánea cristaliza el flamenco en la Bahía de Cádiz y en Jerez como principal foco de Andalucía, adquiriendo los principales rasgos que hoy le definen. Chiclana no queda precisamente al margen de dicho proceso y de todos es conocida la nómina de “cantaores”, guitarristas y “bailaores” que nacieron o se afincaron en nuestra localidad. Hay que señalar el digno papel de Chiclana, no suficientemente esclarecido, en la gestación de los “cafés cantante” desde los inicios del siglo XIX hasta su desaparición tras la Guerra Civil. Sitios no precisamente muy amplios y cargados de humo, con una pequeña tarima hacia la que dirigían la mirada los asiduos contertulios desde sus veladores para escuchar flamenco, canción española o zarzuela. Estos locales deberían recuperarse y promocionarse como lo que son: un elemento central de la aportación chiclanera a la cultura flamenca.

El flamenco puede ir a los hoteles pero mucho mejor sería si los visitantes pudieran degustarlo en sus templos naturales que son los “cafés cantantes”. El apoyo Municipal a las Artes Flamencas -cante, baile y guitarra- podría aun perfilarse sin pretender encorsetar lo que es producto del duende, la casta y la espontaneidad. Reunir a nuestras figuras y explorar las posibilidades de expansión del arte es una condición necesaria para que sople viento a favor en las fechas que se avecinan, y recuérdese que Jerez prepara para el 2013 el “Año del Flamenco”.

Los años 2011, 2012 y 2013 pueden quedar asociados a las efemérides bajo el lema de “Guerra, Libertad y omanticismo” que la Fiesta de la Parpuja u otros eventos podrían hacer suyos.

Otras formas de música instrumental o coral podrían también contribuir con su participación.

Rutas y enclaves naturales

A pesar del reciente crecimiento urbanístico Chiclana aún conserva lugares emblemáticos dentro de sus variados ecosistemas: playa, bosques, marismas, monte bajo…

Tanto los bosques de pinos y monte bajo del sur del término municipal, como las playas y marismas fueron escenarios de la batalla que conmemoramos y, por tanto, son susceptibles de ser incorporados a las actividades relacionadas con las efemérides.

El patrimonio lacustre se conserva casi intacto, por lo que su exhibición no debiera comprometer su protección, clave para el disfrute de las futuras generaciones.

El sitio natural más singular del término municipal fue precisamente “El Lugar”; singular por ser sitio fundacional y por su riqueza paisajística y natural (Cerro, fuentes, río, vegetación y pesca), aunque de ello aún no hemos tomado conciencia los chiclaneros. El urbanismo irrespetuoso ha llevado a “El Lugar” a convertirse en un esperpento de sí mismo, cuya recuperabilidad se halla comprometida por la superposición de intervenciones realizadas sin visión histórica y de conjunto.

La costa también ha sufrido agresiones considerables. La mayor de ellas contra el sistema dunar de La Barrosa que se ha visto invadido por bolsas de aparcamiento, un paseo marítimo, numerosos edificios y chiringuitos que, a pie de playa, han diezmado poblaciones vegetales endémicas y protegidas. Nos aferramos a la costumbre de saltar del coche directamente a la orilla de la playa aun cuando sabemos que, a causa del cambio climático, el nivel de arena de las playas se está viendo afectado desde las últimas décadas. Por otra parte, habría que redoblar el esfuerzo educativo para conseguir el uso adecuado de los puntos de recogida rural de basuras. Resulta deplorable ver la estela de bolsas y desechos que circundan dichos puntos. ¡Queda tanto por hacer!

Música

Deberíamos propiciar, como en todas las áreas de intervención, que los grupos y personas que se dedican a este arte en Chiclana, pudieran realizar aportaciones tanto en el sentido de recuperación del legado de la época que celebramos como en el de la promoción de sus trabajos actuales.

Ya se han celebrado conciertos en otros puntos de España para la divulgación de piezas de autores de música clásica de principios del siglo XIX. Cabría sugerir a nuestras bandas, coros y Conservatorio que iniciasen un estudio de adaptación de sus trabajos a las efemérides que vamos a celebrar, de forma que pudiesen acercar al gran público al contexto musical de la época. Es un aspecto que no debería descuidarse y al menos habría de contarse con los entes ligados a la administración local para que se les facilitara tanto la adaptación propuesta como su implicación creativa en estos eventos.

La idea de programar un concierto al aire libre el 25 de agosto en la Torre del Puerco, con posible acompañamiento de danza no es sino una propuesta orientativa más.

Deporte

Ya disponemos de una prueba deportiva asociada al bicentenario por segundo año consecutivo: la regata auspiciada por
el Club Marítimo de Sancti-Petri. Las relaciones entre la guerra y el deporte siempre fueron estrechas y mantenidas por elementos comunes, pongamos por ejemplo la presencia del caballo en sendas actividades. Una gran marcha hípica, que reprodujera los prolegómenos de la Batalla de Chiclana y rememorase la ruta del ejército que atravesó la Provincia para llegar a Chiclana desde Tarifa, podría ser una propuesta de interés. La confección de rutas senderistas por el Parque Natural que enlazasen los distintos puntos de interés militar del ejército invasor podría plantearse durante la primavera y el otoño. No obstante se pueden diseñar numerosos acontecimientos de carácter deportivo que sin tener una relación directa con los hechos podrían quedar enmarcados en las celebraciones. En tal sentido, las propuestas competitivas de las distintas asociaciones deportivas podrían, en razón de su interés y relevancia asociarse de forma explícita a los  eventos del Bicentenario.